Donde todo comenzó
Todo comenzó en 1986, en el corazón de Carral (A Coruña), cuando una familia de panaderos decidió que el pan no era solo un alimento, sino una forma de conectar con las personas. Con manos llenas de harina y el aroma del horno impregnando cada rincón, recorrían las calles llevando el pan recién horneado puerta a puerta.
Fue ese contacto directo con la gente y el amor por la calidad lo que nos permitió crecer, expandiendo el sabor del pan de Carral a toda la región.





